Te adjudicaron el auto y ahora te piden plata extra para entregártelo
Cómo pedir el detalle de cada gasto y compararlo con los aranceles oficiales.
Esperaste años, por fin te lo entregaron, y ahora vive en el taller. La garantía alcanza a más de uno, y la concesionaria no puede desentenderse.
La garantía legal alcanza tanto al vendedor como al fabricante, y son solidariamente responsables frente al consumidor. Eso significa que la concesionaria no puede derivarte a fábrica y desentenderse: podés dirigir el reclamo a cualquiera de los dos, o a ambos. Las opciones frente a un defecto que no se repara son la reparación efectiva, la sustitución de la unidad o la devolución de lo pagado, y las visitas fallidas al service son la prueba que habilita pasar de una a la otra.
Si esperaste años por esta unidad, es natural que la falla se sienta como parte del mismo calvario. Pero legalmente son dos cosas separadas, con destinatarios distintos:
La demora en entregarte. Se reclama a la administradora del plan, que es quien tenía la obligación de adjudicar y entregar. Haber firmado la recepción no cierra ese reclamo: lo explicamos en entrega tardía con la recepción ya firmada.
El defecto del auto. Se reclama por garantía, y ahí responden el vendedor y el fabricante.
Se pueden reclamar las dos, pero no en el mismo escrito ni al mismo destinatario. Mezclarlas es una de las razones más comunes por las que un reclamo da vueltas sin avanzar.
El circuito se repite con una regularidad llamativa: vas a la concesionaria, te dicen que es un tema de fábrica. Escribís a fábrica, te dicen que lo veas con la concesionaria donde lo compraste.
La garantía legal alcanza a los dos, de forma solidaria. Eso significa que podés exigirle a cualquiera el cumplimiento completo, sin que ninguno pueda mandarte al otro como respuesta.
En la práctica, esa derivación conviene pedirla por escrito. Es raro que la pongan en papel, y esa negativa a escribirla ya dice algo. Si la escriben, tenés documentado que te derivaron en lugar de resolver.
Acá está lo que decide si el reclamo prospera o no, y es algo que podés hacer vos solo desde hoy.
Cada vez que el auto entra al taller, pedí y guardá:
Cuatro visitas por la misma falla, documentadas, son un reclamo. Cuatro visitas que recordás pero no podés probar son una conversación.
Guardá también los mensajes con el asesor de servicio. Suelen contener admisiones que después nadie repite por escrito.
Frente a un defecto cubierto por la garantía, las alternativas previstas son la reparación, la sustitución de la unidad por otra equivalente, o la devolución de lo pagado. No son opciones que se eligen libremente desde el primer día: lo que habilita pasar de la reparación a las otras dos es que la reparación no haya resuelto el problema.
De ahí que el historial de intentos fallidos sea la pieza central. Sin él, el reclamo se queda en pedir una reparación más.
También pueden reclamarse los gastos que el defecto te generó: reparaciones que pagaste de tu bolsillo, traslados mientras el auto estuvo inmovilizado, días de uso perdidos.
Es una variante cada vez más frecuente y merece su propio tratamiento: el defecto está reconocido, el taller oficial lo acepta, pero la reparación no avanza porque el repuesto no llega. El auto queda inmovilizado semanas o meses.
Dos cosas importan acá:
Quien vende un vehículo asume que va a poder repararlo. La obligación de asegurar el suministro de repuestos en un tiempo razonable acompaña a la venta: no es un favor del taller ni un problema tuyo.
El tiempo sin auto es un daño en sí mismo. Se lo suele llamar privación de uso: pagaste por un vehículo, seguís pagando cuotas, y no podés usarlo. Eso se reclama aparte de la reparación.
Qué documentar, que es lo que después sostiene el reclamo:
Si el taller no te da nada por escrito, mandá vos un mail describiendo la situación y pidiendo confirmación. Un mail sin respuesta también es prueba.
La garantía tiene un plazo, y corre desde la entrega. Si estás cerca del límite y la falla sigue sin resolverse, lo urgente es dejar constancia escrita ahora —aunque el reclamo formal venga después— para que quede documentado que el defecto se manifestó dentro del período cubierto.
Desde la entrega de la unidad, no desde la suscripción del plan. Es un punto que conviene tener claro: pueden haber pasado años entre una cosa y la otra, y la garantía no se consumió en la espera.
La garantía legal alcanza a ambos de forma solidaria. Que la concesionaria te derive a fábrica no es una respuesta válida al reclamo: podés exigirle a cualquiera de los dos. Pedí esa derivación por escrito, porque ese papel sirve.
Cuando la reparación no resuelve el defecto, la ley prevé alternativas además de seguir reparando: la sustitución de la unidad o la devolución de lo pagado. Lo que habilita pedirlas es justamente el historial de intentos fallidos, y por eso documentar cada visita es lo más importante que podés hacer.
No cambia nada en cuanto a la garantía. La forma de financiación es independiente de los derechos que tenés sobre el producto entregado.
Cómo pedir el detalle de cada gasto y compararlo con los aranceles oficiales.
Las tres cosas que conviene pedir por escrito antes de resignarte.
Una carta documento mal dirigida o incompleta no sólo no sirve: consume el efecto sorpresa y te deja peor parado para el escrito siguiente.
Opiniones en Google
4,6/ 5
Excelente atención . Me sacaron cada duda que tenía. Movieron cielo y tierra para recuperar algo que daba por perdido. . un 10 en atención y servicio.
Después de años pagando un plan de ahorro, la entrega nunca llegaba y las cuotas subían sin ningún sentido. Sentía que había tirado mis ahorros y que nadie se hacía cargo. Desde el primer llamado me escucharon con atención y se pusieron a trabajar rápido. Me fueron explicando cada paso y mantuvieron siempre el contacto. Con el tiempo lograron una solución concreta que me trajo un gran alivio, tanto económico como emocional. No prometen milagros, pero cumplen. Si estás con un plan de ahorro que te arruinó la tranquilidad, vale la pena buscar ayuda.
Excelente atención muy profesionales en su trabajo, muy feliz con el resultado
Salio todo de acuerdo a lo acordado. Por lo menos llegamos a un acuerdo casi total al esperado pero fueron de gran ayuda y un gran servicio brindado por el Estudio, que estuvo siempre a disposición.
Excelente capacidad de analisis y una tremenda expresion en resolucion de problemas !!! Son personas con un altisimo expertise !!!
Firmaste con una cuota que podías pagar y hoy es otra cosa. Entender cómo se calcula es lo que te dice si estás ante un aumento contractual o ante un problema.
Dar de baja no es lo mismo que dejar de pagar, y la diferencia entre una cosa y la otra puede ser todo lo que aportaste hasta hoy.
Ofreciste cuotas adelantadas para adelantar la entrega, no saliste adjudicado y ese dinero nunca volvió ni apareció imputado. Es uno de los reclamos más frecuentes.
Te hablaron de una entrega en seis meses, de una bonificación, de una cuota que se mantenía. Nada de eso estaba en el contrato, y eso no lo vuelve irrelevante.
Saliste del plan hace tiempo, o el grupo ya cerró, y la devolución que te dijeron que iba a llegar al final no llega, llega incompleta o llega sin ninguna explicación.
Puede pasar de las dos maneras: que vos quieras cambiar de modelo, o que te lo cambien sin consultarte porque el tuyo dejó de fabricarse. Las consecuencias son muy distintas.
Un plan caído no es un plan perdido. Según en qué momento estés, puede rehabilitarse pagando la deuda, o convertirse en un haber que te corresponde cobrar cuando cierre el grupo.
El auto es tuyo, pero en el Registro figura con una garantía a favor de la administradora. Hasta que esa prenda no se cancele, no lo podés vender ni transferir.
Esa diferencia es lo que analizamos. Escribinos por WhatsApp al +54 9 11 5105-7323 y te decimos si hay reclamo. La primera consulta no tiene costo y no te compromete a nada.
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