La cuota se disparó y ya no la podés sostener
Cómo verificar vos mismo si tu cuota está bien calculada.
Firmaste un plan con una cuota que podías pagar. El 30% que no está en esa cuota no desapareció: tiene fecha, y se calcula sobre el valor del auto del día que llegue.
Es la parte del valor del vehículo que tus cuotas no están cubriendo. En un plan 70/30 las cuotas se calculan sobre el 70% del valor del auto y el 30% restante queda diferido: esa porción diferida es la alícuota complementaria. Como la cuota se calcula sobre el valor de lista del modelo y ese valor se actualiza, la parte diferida no es un monto fijo del día que firmaste, sino que se determina al momento de cancelarla. Cuándo y cómo se paga lo define el contrato de cada plan, así que conviene pedir esa respuesta por escrito antes de firmar y guardarla.
Esta página es la continuación de los tipos de plan, donde están comparados el 100%, el 70/30 y el 60/40. Acá va lo que le pasa a la parte diferida, que es lo que más consultas genera.
Cuando tu plan es un 70/30, las cuotas que pagás todos los meses no están calculadas sobre el precio del auto. Están calculadas sobre el 70% de ese precio.
El 30% que falta tiene nombre propio en el contrato: es la alícuota complementaria. No es un interés, no es un gasto administrativo y no es una penalidad. Es, simplemente, la parte del auto que todavía no pagaste.
En un 60/40 es lo mismo con otra proporción: las cuotas cubren el 60% y la alícuota complementaria es el 40%.
Acá está lo que sorprende a casi todos.
La cuota de un plan de ahorro se calcula sobre el valor móvil: el precio de lista del modelo, que se actualiza. Por eso la cuota sube aunque vos no hayas hecho nada.
La parte diferida sigue la misma lógica. No es un monto congelado del día que firmaste. Cuando llegue el momento de cancelarla, se calcula sobre el valor del auto en ese momento. Si el modelo aumentó, aumentó también la parte que te queda por pagar.
Es la diferencia entre pensar “me falta pagar el 30% de lo que valía cuando firmé” y “me falta pagar el 30% de lo que vale el día que me lo entreguen”. La segunda es la que corresponde.
El momento habitual es la adjudicación: cuando te toca la unidad.
Ahora bien, cómo se cancela no es una regla general del sistema: lo define el contrato de tu plan. Estas son las formas que se pueden encontrar, y la única manera de saber cuál es la tuya es leer tus condiciones generales o pedirlo por escrito:
La diferencia entre la tercera y las otras es enorme para tu bolsillo, y es exactamente el dato que no aparece en el folleto. Preguntalo antes, no después.
Un ejemplo de que esto se define plan por plan: en Toyota Plan, los legales de la propia administradora dicen que el 30% restante “se integra junto con la aceptación de la adjudicación”. Ahí no hay prorrateo: es de una vez.
De ahí sale una consecuencia práctica que conviene tener clara desde el día uno: en un plan de cuota reducida, la adjudicación no es sólo la buena noticia. Es también el momento en que aparece la parte que venías difiriendo.
Es la segunda gran sorpresa, y es puro sentido común una vez que se entiende.
Si renunciás o el plan se cae antes de adjudicar, lo que aportaste son las cuotas que pagaste, y esas cuotas se calcularon sobre el 70% o el 60% del valor. La parte diferida nunca la pagaste, así que tampoco forma parte de lo que te devuelven.
Es coherente, pero sorprende a mucha gente que creía estar ahorrando sobre el valor completo del auto. Cuánto se devuelve, cuándo y con qué descuentos es otro tema, y está en no me devuelven el dinero.
Si licitás y no ganás, lo ofrecido tiene un destino previsto en el contrato: habitualmente se devuelve o se imputa a cuotas. Que eso no ocurra sí es motivo de reclamo, y lo explicamos en licitación no devuelta.
Da lo mismo si estás por firmar o si ya venís pagando hace años. Mandalas por mail o por el canal oficial de la administradora, y guardá la respuesta:
Las respuestas por escrito sirven para dos cosas. La primera, para saber a qué atenerte. La segunda, si algún día hay un reclamo: un mail de la administradora vale mucho más que el recuerdo de una conversación.
Si en la respuesta aparecen términos que no reconocés, están explicados acá: alícuota complementaria, valor móvil, cuota pura y adjudicación son las cuatro que más aparecen en este tema. El glosario completo tiene el resto.
El 70/30 no es una trampa: es un formato de plan, y para mucha gente funciona. El problema aparece cuando la parte diferida nunca se explicó, o se explicó de una forma que no coincide con lo que después apareció en el contrato.
Si ese es tu caso, contanos qué te dijeron y qué te están cobrando. Te decimos si hay reclamo.
Cómo verificar vos mismo si tu cuota está bien calculada.
Cómo rastrear ese dinero en tu estado de cuenta y reclamarlo.
Cómo se prueba lo que te dijeron cuando no quedó en el contrato.
Cumpliste con todas las cuotas y la unidad sigue sin adjudicarse. Antes de resignarte o de dejar de pagar, hay tres cosas que conviene pedir por escrito.
Dar de baja no es lo mismo que dejar de pagar, y la diferencia entre una cosa y la otra puede ser todo lo que aportaste hasta hoy.
Esperaste años, por fin te lo entregaron, y ahora vive en el taller. La garantía alcanza a más de uno, y la concesionaria no puede desentenderse.
Saliste del plan hace tiempo, o el grupo ya cerró, y la devolución que te dijeron que iba a llegar al final no llega, llega incompleta o llega sin ninguna explicación.
Esperaste años, salió la adjudicación, y antes de darte la llave aparece una lista de gastos que nadie te había mencionado. Esa lista se puede pedir por escrito y se puede discutir.
Puede pasar de las dos maneras: que vos quieras cambiar de modelo, o que te lo cambien sin consultarte porque el tuyo dejó de fabricarse. Las consecuencias son muy distintas.
Esa diferencia es lo que analizamos. Escribinos por WhatsApp al +54 9 11 5105-7323 y te decimos si hay reclamo. La primera consulta no tiene costo y no te compromete a nada.
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